15 Ene 2017

Las empresas pueden comunicar las nóminas en soporte informático y no en papel.

Estando en 2017, aún hay colectivos que reniegan de la productividad que puede suponer para la sociedad el uso adecuado de la tecnología, aunque parece que esta vez se ha impuesto el sentido común.

El Tribunal Supremo en Sentencia nº. 1023/2016, de fecha 1 de diciembre de 2016, considera ajustado a derecho que las empresas comuniquen las nóminas del mes a los trabajadores en soporte informático y no en soporte papel, señalando que el cambio de soporte no supone perjuicio ni molestia alguna para el trabajador, ni puede considerarse gravoso para éste ya que, si quiere copia de la nómina en papel, sólo debe imprimir la misma.

Con esta sentencia, el alto tribunal modifica su doctrina, respecto de la que señaló en la Sentencia de 22 de diciembre de 2011, (rec. nº. 3/2011), donde señaló que la previsión legal era la entrega material en soporte papel de las nóminas. El Supremo explica que ha cambiado el criterio dado el tiempo transcurrido desde que se dictó la misma y de la generalización de la utilización del soporte informático en lugar del soporte papel para almacenar y comunicar datos, documentos, decisiones, etc…, utilizado tanto en el ámbito privado como en la Administración Pública.

En el caso que nos ocupa, la empresa cambió el modo de comunicación de las nóminas que hasta el momento habían venido utilizando, y que era la entrega en papel de los recibos de salarios, a través de los buzones individuales de cada trabajador, para pasar a comunicar las nóminas en la cuenta personal de cada trabajador, a la que éstos podían acceder mediante un terminal informático situado junto a los buzones introduciendo su DNI y clave de acceso personal.

El sindicato demandante, entendía que dicho cambio infringía infracción el artículo 29.1 del Estatuto de los Trabajadores y de la Orden del Ministerio de Trabajo de 27 de diciembre de 1994, mediante el que se aprobó el modelo de recibo individual justificativo del pago de salarios, ya que consideraban que la empresa no podía sustituir de forma unilateral la práctica que de forma tradicional se había venido siguiendo de entrega a los trabajadores de las nóminas directamente en papel, por la nueva posibilidad del uso de la informática. A este respecto, la Sala señala que no existe infracción alguna de las normas cuya infracción denuncia el sindicato, puesto que los mencionados preceptos legales no contienen exigencia alguna respecto al formato en el que ha de entregarse las nóminas a los trabajadores, sino que tan solo se exige que la nómina sea entregada al trabajador mediante un recibo individual justificativo del pago del salario.

Añade la Sala, que pese a que el art. 2 de la Orden de 27 de diciembre de 1994, señale que el recibo de salarios será firmado por el trabajador al hacerle entrega del duplicado del mismo, parece que requiera que la entrega de la nómina sea en papel, pero dicha apariencia queda desvirtuada, en el párrafo siguiente del mismo precepto, al disponer que cuando el abono se realice mediante transferencia bancaria, el empresario entregará al trabajador el duplicado del recibo sin recabar su firma, que se entenderá sustituida, por el comprobante del abono expedido por la entidad bancaria.

En definitiva, el propio precepto legal admite que el trabajador no firme el duplicado de su nómina cuando quede constancia del abono de la misma, mediante el justificante de la transferencia bancaría, por lo que el hecho de entregar las nominas en soporte digital se ajusta a lo previsto legalmente; de tal manera que con la entrega mediante soporte digital, el trabajador, no solo puede acceder a su recibo de salarios a través del terminal informático, sino también obtener una copia del recibo, y por tanto se cumple con las exigencias establecidas por el artículo 29.1 del Estatuto de los Trabajadores y del artículo 2 de la Orden de 27 de diciembre de 1994.